Marco Fiero sirvie un sabor de hogar
Para un restaurador de Humboldt, los negocios y la cultura siempre han ido mano a mano. Marco Fiero ha expandido su presencia en la comunidad, pasando de un sólo restaurante a cuatro diferentes, cada uno marcado por las tradiciones, los sabores y los valores de su infancia.
Marco Fiero es propietario de los restaurantes mexicanos: El Chipotle, Fiesta Cantina and Grill y Fiesta Café. También es dueño de The Carriage House en Arcata, donde se sirve comida italiana. El enfoque de Fiero va mucho más allá de servir comida; se centra en preservar la identidad cultural y crear espacios donde el patrimonio sea visible. A medida que su emprendimiento se ha expandido, también lo ha hecho su papel a la hora de aportar un sentido de conexión con la escena gastronómica local de Humboldt.
“Ser un inmigrante que viene de otro país como México y conoce las dificultades para encontrar oportunidades en su ciudad natal, venir aquí le brinda la oportunidad de crecer, aprender a ser humano, aprender cosas buenas y a desarrollarse”, dijo Fiero.
Tras haber enfrentado oportunidades limitadas y algunos desafíos en su ciudad natal, él considera que el éxito trasciende al logro personal. Desde que comenzó a administrar restaurantes hace siete años, esta mentalidad ha guiado a su negocio. Un sentido de propósito resuena en su tierra natal para Fiero, quien explica que aprendió a cocinar observando a su madre. Fiero nunca tomó clases; en su lugar, aprendió observando.
“Siempre he tenido la ambición de crecer como persona, de ayudar a mi familia y a la comunidad hispana y mi espíritu de cocinar para los demás”, dijo Fiero.
Ahora, con unos 70 empleados en sus cuatro restaurantes de Humboldt, Fiero se siente tranquilo al compartir su pasión por la gastronomía con la comunidad. Uno de sus empleados, Igánico Santiago, quien trabaja con Fiero desde hace cinco años en el restaurante El Chipotle, comparte con él la misma pasión por la cocina.
“Me encanta hablar con los clientes, entablar conversaciones y cocinar; lo disfruto mucho”, dijo Santiago. “Trabajar para Fiero es genial; te exige mucho si no cumples con los estándares, pero también te motiva si los cumples”. Santiago se ríe, elogiando la gestión de Fiero.
Ser dueño de un restaurante puede no ser tan fácil como algunos creen, especialmente durante la pandemia. Fiero recuerda que fue un gran desafío para él y su negocio, ya que lo había inaugurado en 2018, lo que casi lo llevó al cierre. Pero con la ayuda de algunos socios en Humboldt, se dio cuenta de que en momentos como estos, los sueños son lo más importante para salir adelante.
“Estoy muy feliz porque el condado de Humboldt es muy receptivo a lo que doy. Creo que en estos tiempos en los que hemos estado tan ocupados, estoy agradecido y trato de apoyar a la comunidad de la misma manera en la que ellos me apoyan, comprando productos locales”, dijo Fiero. “Por ejemplo, con la carne; a veces viene la gente de Willow Creek y me venden chiles. Siempre que puedo, trato de retribuir a la comunidad de esa misma manera”.
La historia de Fiero va más allá de los restaurantes; trata sobre raíces, riesgos y resiliencia. Desde cruzar fronteras con determinación hasta construir restaurantes que ahora forman parte de nuestra comunidad. Cada plato lleva consigo un pedazo de su trayectoria y los recuerdos de sus orígenes.
“Quienquiera que seas y tengas un sueño, puede convertirse en realidad, como yo soy una persona que tenía que empezar desde cero, sin nada”, dijo Fiero. “Llegué a Estados Unidos sin un centavo en el bolsillo y miren dónde estoy ahora. Sí, no ha sido fácil, pero estoy seguro de que si sueñas con algo, puede hacerse realidad”.

