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Protestantes se reúnen en Arcata Plaza contra los desalojo de los campamentosde personas sin hogar y las multas

Traducido por Salvador Sandoval-Garduño

Unos 25 protestantes se reunieron en Arcata Plaza entre el 18 y el 19 de abril para realizar una demostración de dos días contra el desalojo de los campamentos de personas sin hogar y el aumento de las multas por fumar y merodear en la plaza.

Durante el mercado de granjeros del sábado, los compradores vieron a los manifestantes marchando con máscaras y una gran figura de papel maché. La protesta fue organizada por activistas independientes. Se centró en el desalojo de los campamentos, incluyendo “The Forty”.

The Forty era un gran campamento de personas sin hogar que llevaba mucho tiempo instalado en un terreno privado cerca de la calle O y el bulevar Samoa en Arcata. Según reportó Redheaded Blackbelt, en octubre de 2025 el campamento albergaba entre 25 y 50 personas en una superficie de 20 acres, antes de que el Arcata Police Department y los dueños del terreno lo desalojaran por cuestiones de saneamiento, seguridad y violación de la propiedad privada.

Según un folleto repartido durante la protesta, el Arcata Community Outreach Team (ACOT), una unidad del Arcata Police Department dedicada a trabajar con personas sin hogar, ha incrementado recientemente las multas por fumar cigarrillos en espacios públicos como la plaza, la marisma y las paradas de autobús.

“ACOT es una tapadera para aumentar la capacidad de Arcata de criminalizar a las personas sin hogar”, decía el folleto.

Los manifestantes afirmaron que se está multando a las personas sin hogar por fumar, merodear y dormir en la vía pública. Muchos no pueden pagar las multas ni presentarse a la corte, lo que puede dar lugar a citaciones judiciales y órdenes de arresto.

Liberty Weider, un protestante que anteriormente vivía en The Forty, describió las dificultades que tuvo que afrontar debido a los frecuentes desalojos mientras intentaba conseguir una vivienda estable.

“Soy de The Forty, y me trasladan cada dos horas. Es muy doloroso”, dijo Weider. “Ahora no me siento como yo. Tengo epilepsia y discapacidades graves. Tengo que tramitar mi SSI, pero ¿cómo voy a poder hacerlo? Vengo de Oroville y estoy intentando encontrar un lugar donde vivir legalmente aquí”.

El domingo, los protestantes volvieron a la plaza, montaron tiendas de campaña, pusieron música, pintaron letreros y continuaron con su manifestación. Food Not Bombs también preparó comida, como hace cada semana.

El protestante Arturo Flores afirmó que el objetivo del segundo día era aumentar la visibilidad y establecer una presencia más duradera tras lo que, en su opinión, había sido un primer día improvisado.

“Estamos hartos de que se trate a las personas pobres, que son humanas, como si fueran basura”, dijo Flores.

El jefe de la APD, Christian Ortega, dijo a El Leñador que los agentes trataron la protesta como cualquier otra, dando prioridad a la libertad de expresión y velando al mismo tiempo por la seguridad pública. Cuando el número de tiendas de campaña aumentó y empezaron a bloquear el acceso, la policía pidió a los protestantes que se retiraran voluntariamente.

“Les informamos de que estaban violando el código municipal y les pedimos que desmontaran sus tiendas y todos aceptaron hacerlo”, dijo Ortega. “Así que no hubo arrestos ni uso de la fuerza”.

Ortega añadió que la aplicación de reglas como las restricciones de fumar se aplica en toda la ciudad y a veces, se pone en marcha a raíz de las quejas.

“Nuestra primera reacción no es poner multas ni realizar detenciones”, dijo Ortega. “Nuestro objetivo es intentar poner a las personas en contacto con los recursos necesarios y tomar medidas coercitivas sólo cuando sea absolutamente necesario”.

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