Perfil: Catalina Cuéllar-Gempeler del Departamento de Ciencias Biológicas de HSU recibe el prestigioso premio del National Science Foundation

Profesora Asistente en el Departamento de Ciencias Biológicas de HS, Catalina Cuéllar-Gempeler recientemente ganó el prestigioso Faculty Early Career Development Program premio del National Science Foundation de casi $1 millón.

Específicamente, está trabajando con la planta carnívora de jarra de California y la planta de jarra del este, las cuales necesitan recolectar microbios específicos para digerir su comida, como las bacterias intestinales en los humanos, porque estas plantas no pueden crear sus propias enzimas. Ella y sus estudiantes estarán investigando lo que estos microbios están haciendo, cómo viven juntos y cómo se mueven.

Cuéllar-Gempeler se interesó por primera vez en estudiar microbios después de una experiencia que tuvo durante una expedición en la Sierra Nevada del Cocuy en Colombia. Ella y sus compañeros se separaron del grupo y se perdieron en las montañas.

Después de tratar de encontrar al resto de su equipo, pararon por un rato. Cuéllar-Gempeler  se dio cuenta de que mientras ella y sus compañeros estaban pasando por su propio desorden, las montañas, los valles y los glaciares a su alrededor estaban cambiando al mismo tiempo que su propia vida estaba cambiando. 

“Cuando regresamos a casa, no pude dejar de pensar en las vidas de las criaturas cuyos dramas se desarrollan mucho más rápido que el nuestro, y desde ese entonces sabía que quería aprender más sobre los microbios que comparten nuestro mundo con nosotros,” dijo Cuéllar-Gempeler  en un correo electrónico.

Colombia

Cuéllar-Gempeler  es de Colombia, pasaba la mitad de su tiempo en la ciudad y la otra mitad en la finca de café y frutas de su abuelo. Estando en la ciudad le permitió estudiar y estando en la finca le ayudó a desarrollar su amor por la naturaleza y la biología.

Algunos de los mejores recuerdos de su infancia los pasó en la granja de su abuelo, comiendo fruta, montando caballo, nadando y jugando en los ríos con sus primos.

Junto con su familia, a la que trata de ver frequentemente, Cuéllar-Gempeler también extraña la comida de Colombia. Recuerda poder ir a una esquina y comprar arepas, elotes y frutas. Recrear recetas o comprar los mismos productos aquí simplemente no saben igual.

“Siento que las cosas sensoriales, los sonidos y los alimentos en tu vida diaria son difíciles de reproducir,” dijo Cuéllar-Gempeler.

Llegando  a los EE.UU.

En el año 2010, Cuéllar-Gempeler llegó a los EE.UU para asistir a la Universidad de Texas en Austin en la escuela de posgrado. Inicialmente, pensaba estudiar aquí y luego regresar a Colombia pero también tenía en mente la posibilidad de permanecer aquí. 

“Es un proceso reconocer que vas a hacer un inmigrante, y vas a hacer una mezcla de identidades,” dijo Cuéllar-Gempeler. “Regresas y no eres como todos los demás, ya no vives allí. Y vienes aquí y no eres como los demás porque vienes de otro lado, entonces es interesante. Es divertido y extraño al mismo tiempo.”

Una de las cosas que le ayudó a sentirse más cómoda en los EE.UU. era tener una comunidad de otros colombianos y latinos con quienes podía relacionarse y vincularse y también tenía amigos fuera de la comunidad latinx.

Education

Entre el 2002 y el 2009, Cuéllar-Gempeler asistió a la Universidad de los Andes en Bogotá donde obtuvo un B.S. en biología y otro B.S. en microbiología.

En 2010, Cuéllar-Gempeler asistió a UT Austin, donde obtuvo un doctorado en biología integrativa. Aunque siente que sus estudios en la Universidad de los Andes la preparo bien, la escuela de posgrado presentó desafíos. 

“Te estás uniendo a una comunidad de personas que son súper inteligentes,”dijo Cuéllar-Gempeler. “Todo el mundo es un gran triunfador, así que tienes que encontrar tu lugar entre muchas personas inteligentes y descubrir que nos hace inteligentes entre ellos.”

El Profesor Asistente de botánica en HSU, Oscar Vargas, conoció a Cuéllar-Gempeler en la Universidad de los Andes en una clase en la que él era asistente del profesor y también hicieron su doctorado en la misma universidad. 

“Ella siempre estaba entusiasmada por aprender sobre las plantas y eso siempre me impresionó, fue genial tener a alguien que estaba más interesado en los microbios, pero que aún disfrutaba mucho de la clase de botánica,” dijo Vargas.

Después de obtener su doctorado, Cuéllar-Gempeler completó un trabajo postdoctoral en la Universidad Estatal de Florida.

Foto por Nancy Garcia

HSU y Estilo de Enseñanza 

Cuéllar-Gempeler llegó a HSU en el año 2018 después de responder a un anuncio de trabajo para una ecologista microbiana que encapsulaba casi perfectamente todo lo que le interesaba. De los 501 facultad de HSU en 2020, Cuéllar-Gempeler fue una de 29 otros profesores hispanos.  

Cuéllar-Gempeler da clases de microbiología general, ecología microbiana y microbiología marina. Su área específica de estudio se centra en comprender cómo los microbios se asocian con animales y plantas.

Sandrine Thompson, una estudiante de posgrado en el laboratorio de Cuéllar-Gempeler que estudia ecología microbiana, habla muy bien de la enseñanza de su asesor.

“Hay dos cosas principales, una es la pasión por enseñar y hacer que los estudiantes realmente comprendan el material, pero que también disfruten aprendiendo el material y ella hace todo lo posible para que eso suceda,” dijo Thompson.

Parker Lund, otro estudiante posgrado de Cuéllar-Gempeler, que está trabajando en su maestría en ciencias en biología, aprecia el entusiasmo y la energía que su asesor aporta a la clase.

“La razón principal por la que estoy en HSU es por el trabajo de Dr. Cuéllar-Gempeler,” dijo Lund. “La ecología microbiana es un campo muy nuevo y creo que es emocionante que su trabajo aborde cuestiones de investigación desde una perspectiva muy interdisciplinaria.”

Beca

La beca que recibió Cuéllar-Gempeler se otorga a modelos académicos que integran tanto la investigación académica como la educación en su trabajo. Su investigación se centrará en comprender cómo la biodiversidad y la función se ven afectadas por el movimiento de organismos.

“Creo que la belleza de la beca es responder a preguntas muy relevantes sobre cómo pensamos sobre los microbios y la diversidad, pero también para involucrar a los estudiantes y la escuela. No soy solo yo, somos todos nosotros,” dijo Cuéllar-Gempeler.

Cuéllar-Gempeler aplicó para muchas becas antes de recibir esta, pero cree que deberíamos normalizar la idea de que las cosas no funcionan, pero está bien porque aprendes y mejoras.

“No es el fin del mundo, si no te aceptan en lugares y no obtienes trabajos y no obtienes becas, y está bien, es parte del proceso,” dijo Cuéllar-Gempeler.

¿Qué sigue?

Según Cuéllar-Gempeler, la ecología microbiana es un campo de estudio relativamente nuevo y gran parte de la comprensión, las observaciones y los estudios del campo se han producido solo en los últimos cinco a diez años. Antes, las tecnologías necesarias para estudiar microbios, como la secuenciación genética, no eran accesibles fácilmente. 

El estudio de los microbios es importante para Cuéllar-Gempeler porque llevan viviendo en la tierra miles de millones de años, viven dentro de nosotros y juegan un papel claro en nuestra salud y son responsables por la transformación de nutrientes, algo que ningún otro organismo puede hacer.

En el verano, Cuéllar-Gempeler comenzará su programa de investigación, la mayor parte de los fondos serán utilizados en los estudiantes, en salarios y secuenciación.

Ella espera ver los resultados del trabajo e integrar las ideas de diversidad y función, y dispersión de organismos en cuestiones científicas más amplias, como el comportamiento de los animales e incluso el cambio climático.

“Estoy muy emocionada por empezar el trabajo y obtener esas respuestas y comenzar a pensar en cómo podemos usar esta información,” dijo Cuéllar-Gempeler.

Traducido por Nancy Garcia

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