El taller de El Centro inspira a la comunidad en la cocina
Traducido por Hortencia López
El Centro Académico Cultural de Humboldt organizó un taller práctico en el Food Sovereignty Lab (FSL) donde los estudiantes aprendieron a preparar diferentes platos de comida de diversas culturas latinoamericanas en el 27 de marzo. El evento fue organizado por Leti Phillips Armenta, estudiante de postgrado en psicología de Cal Poly Humboldt y asistente estudiantil de soberanía alimentaria y bienestar en El Centro.
Demostraciones en vivo fueron dadas por Milena Cunningham, del Social Justice, Equity & Inclusion Center (SJEIC), sobre cómo preparar arepas colombianas, y Guillermo García Zacarias, estudiante de ciencias políticas en CPH, mostró cómo preparar pupusas.
Después de que se concluyeron las demostraciones, los asistentes tuvieron la oportunidad de recrear las instrucciones y preparar sus propias porciones de cada plato.
El evento concluyó con otra demostración en vivo, a cargo de Guillermo Salazar, del Mariachi Mar Pacífico, quien enseñó a los participantes a preparar quesadillas salvadoreñas, un postre de pan dulce.
La música sonó durante las demostraciones mientras la gente se movía libremente de un puesto a otro, cocinando, haciendo preguntas y socializando. El evento funcionó como un espacio comunitario donde las personas se reunieron y aprendieron unos de otros.
Además de las demostraciones en vivo del taller, el evento incluyó una breve explicación del Ciclo de la Milpa, un antiguo sistema agrícola mesoamericano que promueve la sostenibilidad en el cultivo de alimentos.
“Se trata básicamente de una relación simbiótica entre diversos organismos: árboles, plantas, hierbas y bacterias”, dijo Phillips Armenta. “Estos organismos enriquecen la tierra y producen los frutos que les ofrece”.
Soberanía Alimentaria
A través de este evento, estudiantes de El Centro y otros estudiantes latinos tuvieron la oportunidad de aprender sobre diversas recetas e ingredientes que se alinean con Escrito por Isaura Nees y traducido por Hortencia López su identidad cultural y a los que, de otro modo, no habrían tenido acceso.
El FSL actúa como la única cocina de nuestro campus donde los estudiantes pueden organizar eventos relacionados con la comida, lo que lo convierte en un
entorno excelente para practicar y enseñar la soberanía alimentaria, el derecho que toda persona tiene a consumir alimentos culturalmente apropiados.
“Cada persona tiene un acceso diferente a los alimentos”, dijo Cinthya Ammerman Muñoz, profesora asistente del Departamento de Estudios Nativos
Americanos. “No todos tienen el mismo acceso, ya sea por sus ingresos o su lugar de residencia. Y algo que estos talleres les enseñan a los estudiantes es cómo conseguir productos agrícolas o alimentos asequibles y qué hacer con ellos, enseñándoles a cocinar con ellos”.
Motivación para la realización del taller
El Centro decidió organizar este evento para abordar diversas quejas expresadas por los estudiantes respecto a su experiencia en el campus, entre ellas la nostalgia, un sentimiento común entre muchos.
Algunos sienten una desconexión con quienes comparten su misma cultura, lo cual puede influir en el lenguaje, los valores e incluso el humor. Además, los
estudiantes manifestaron no tener acceso a una alimentación saludable. Esto se debía a los horarios incompatibles con la cafetería del campus, un recurso del que muchos dependen para sus comidas diarias.
“Más allá de conectar a las personas según su origen”, dijo García Zacarías, “Creo que es una forma de honrar la habilidad individual de cada persona”.
El taller sirvió como un espacio donde los estudiantes podían reunirse para aprender a preparar comidas sencillas y económicas que, a su vez, les permitieran conectar con su cultura y con otros estudiantes.
“No importa de qué cultura seas ni cuál sea tu origen”, dijo Ammerman Munoz, “todos son bienvenidos”.

