Celebrando la donación de órganos, un latido a la vez
- Prepara: Pregúntale a tus seres queridos si quieren ser donadores de órganos en caso de que mueran inesperadamente
- Decide: Pregúntate a ti mismo/a si quieres ser registrado como donador de órganos
- Sí sí, puedes registrarte en donatelifecalifornia.org
- Si no, recuerda que es tu decisión y puedes cambiar de opinión en cualquier momento
Abril es el Mes Nacional de Donación de Vida, un momento para celebrar a los donantes de órganos y considerar convertirse en uno. Cuando mi padre murió inesperadamente de una enfermedad de corazón a los 57 años, el forense me dijo que él no estaba registrado para ser donante de órganos, pero ya que él era tan jóven debía considerar si donar sus órganos. Al principio dije que no, ya que estaba teniendo el día más duro de mi vida.
Al día siguiente, me llamaron para preguntar si podría considerar donar sólo sus córneas a alguien que estaba ciego. No podía aguantar el pensamiento de que sus bonitos ojos grises fueran cremados cuando estos podrían ayudar a alguien a ver otra vez. No solo eso, pero él te daría la camisa de su espalda si la necesitaras. Lo más que lo pensaba, lo más que me dí cuenta de que era algo que él querría.
Theresita Gonzalez, la supervisora de participación comunitaria en Donor Network West, la organización que gestiona donaciones de órganos para el condado de Humboldt, comparte estadísticas locales.
“Un sólo donante puede salvar hasta ocho vidas con la donación de órganos”, dijo Gonzales. “El condado de Humboldt tiene 87,655 personas registradas, lo que equivale a aproximadamente el 65%. En este momento hay 36 personas esperando un trasplante”.
Carmen Martínez de Santa Clara sólo esperó dos días para su nuevo corazón. Martínez es una exgerente del departamento de trasplante de hígado de la UCSF. Cuándo ella empezó a trabajar allí no estaba registrada a ser donante y no tenía ni idea de que necesitaría un trasplante de corazón 20 años después. Como muchos, ella todavía estaba asustada de registrarse.
“Estaba como no, me van a intentar matar si voy al hospital y estoy enferma, ni siquiera me van a intentar salvarme”, dijo Martinez.
Pero Gonzalez nos anima a hacer más preguntas.
“Pregúntale a un doctor de EMT si alguna vez han mirado si alguien está registrado a ser donante antes de realizar medidas para salvar vidas”, dijo Gonzalez.
El miedo de Martinez es comun en comunidades de color debido a las desigualdades en salud como las brechas raciales, diferencias en como diferentes poblaciones de personas son tratadas en nuestros sistemas de salud. Parte de ello proviene de la cultura o las creencias religiosas.
“La mayoría de las principales religiones creen en el trasplante de órganos como un regalo caritativo. A veces es sólo un concepto erróneo cuando la gente dice ‘Mi religión no cree en eso’. Si realmente vas y preguntas, te sorprenderías”, dijo Gonzalez.
Gonzalez señala que las personas de color son a menudo las que tienen que esperar para un trasplante que salva vidas.
“Desafortunadamente, las personas de color son muchas en esa lista de espera, los riñones son el órgano mas demandado”, dijo Gonzalez.
Martinez no se registró a ser donante de órganos hasta que conoció a un universitario de 26 años en su clínica de trasplante de hígado.
“Él estaba tan lleno de vida”, dijo Martinez. “Se iba a graduar de la universidad y estaba planeando casarse”.
Martínez describió la devastación que sintió toda la clínica cuando se enteraron de que su hermano ya no podía ser un candidato para el trasplante. Cuando el estudiante murió seis meses después, todos en la clínica lloraron.
“Me tomó 10 años ver lo que la donación hizo por los pacientes. Les dio una segunda vida, una segunda oportunidad para estar con sus familias”, dijo Martinez.
Martinez enfrentó su propia crisis de salud. Lo que le dijeron que era vértigo en sus 20 resultó ser miocardiopatía hipertrófica, una condición de corazón seria. Después de dos cirugías, el funcionamiento de su corazón bajó a sólo un 10% y sus órganos empezaron a fallar. Ella estuvo hospitalizada hasta que un corazón estuvo disponible.
Un hombre, o su familia, eligieron donar su corazón, regalándole a Martinez la oportunidad de caminar el asilo con su hijo en su boda y más tarde conocer a sus nietos. Martinez le recuerda a la gente tomarse el tiempo para decidir qué es lo mejor para ti.
“No te estreses sobre las pequeñas cosas”, dijo Martinez. “Tomate un tiempo para respirar y disfrutar de la vida”.

