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Soy Artista: Rebeca Cuevas Rosas conectacon sus raíces culturales con cada brochazo

Traducido por Erandi Hernández Aguilar

Rodeada por cuadros de corazones, Rebeca Cuevas Rosas artista de Arcata está sentada en su caballete creando un nuevo trabajo. Bad Bunny toca lentamente desde el tocadiscos en la esquina del cuarto entre unas cajas de impresiones y pegatinas. Su casa también funciona como galería de arte, cada cuadro que cuelga de la pared simboliza su profunda conexión a su lugar de origen en México.

Originalmente de Tumbiscatio, Michoacán, Cuevas Rosas entrelazó su herencia mexicana en todas partes de su vida, especialmente en sus corazones.

“Crecí en un rancho que se llama La Capirera por los primeros 6 años de mi vida y luego inmigré aquí a Santa Rosa donde crecí ”, dijo Cuevas Rosas. “Vine a Humboldt en 2018 y he estado poniendo mis raíces desde entonces”.

En 2021 Cuevas Rosas empezó tomando su carrera como artista más en serio. La mayoría de sus pinturas están realizadas con acrílicos, con algunos de acuarela y presentan motivos tradicionales mexicanos, tales como el Sagrado Corazón, los nopales y las mariposas monarca.

Cuevas Rosas explicó que a pesar de vivir en una área predominantemente blanca, ella logra conectar con sus raíces mexicanas a través de su arte.

“Mi arte viene de quien soy,” dijo Cuevas Rosas. “Viene de mis raíces y mis raíces son mexicanas. Mis raíces vienen del rancho donde yo crecí, de la gente que me ayudó a ser quien soy, de mis padres, mis abuelos. Entonces aunque estoy muy lejos de ellos, siempre puedo pintar calabazas, siempre puedo pintar nopales y mariposas, las mariposas monarcas”.

Cuando La Ciendita, un mercado de propietarios latine, abrió en Arcata, Cuevas Rosas sintió cómo se le quitó un peso de los hombros. En una época de creciente violencia y prejuicios contra la comunidad latine, La Ciendita se había convertido para ella en un nuevo refugio.

“Con la elección más reciente hubo mucha tristeza y falta de esperanzas”, dijo Cuevas Rosas. “Vi en Instagram que habían abierto esta boutique indigena y latina, y sentí como que el corazón se me llenó. Fui a conocerlos y enseñarles mis pinturas, y me acuerdo que empecé a llorar y agradecerles tanto por lo que están haciendo por nuestra comunidad”.

En marzo Cuevas Rosas tuvo la oportunidad de pintar un mural para La Ciendita.

“Acababa de cruzar la puerta e inmediatamente fué como, ‘sí, tenemos que tenerte aquí’”, dijo Jessica Vanessa Olivera, copropietaria de La Ciendita. “Fué algo muy conmovedor. Se sintió realmente bien tener a Rebeca aquí, porque da la sensación de ser alguien a quién conozco desde hace años, ¿sabes? Y en realidad acabo de conocerle”.

Olivera y su esposo Octavio llevaban tiempo buscando a un artista para ocupar un espacio vacío en la pared trasera del patio de la tienda. Tras reunirse con Cuevas Rosas y ver su obra, supieron que ella era la candidata perfecta. Olivera comentó que Cuevas Rosas pintó el mural a lo largo de un mes e incluso acudió a trabajar en él fuera del horario de atención de la tienda.

“Sé que hace falta mucho valor para entrar por la puerta, tal como hizo Rebeca, y decir ‘¿Oigan, les interesa mi arte?’ sabiendo que alguien podría decir que sí o que alguien podría decir que no”, Olivera dijo. “Sé que se necesita mucha valentía para hacer algo así y exponerse de esa manera”.

El proceso de arte para Cuevas Rosas empieza con un poco de duda. Explicó que siempre tiene ideas para nuevos proyectos en su mente, pero a veces el acto de plasmar pintura al lienzo implica mucho “ir y venir” mental.

“Entonces empieza desde que un día se me prenda el foco y quiera hacer una cosa”, dijo Cuevas Rosas. “Luego horas después, a veces hasta años después, saco todas las pinturas, las brochas, hago un reguero y me pongo a pintar. Entonces el proceso siempre empieza con algo que me inspire, algo que se quede grabado en mi cabeza y después cuando tengo la oportunidad a sacar todo hacer reguero y pintar”.

Cuevas Rosas enfatizó el poder de la práctica y de hacerlo por amor al juego.

“La práctica es lo que manifiesta cosas maravillosas”, dijo Cuevas Rosas. “Pinta lo que te gusta, lo que te inspira. Muchas veces he intentado desviarme de los corazones para pintar otras cosas pero no puedo, no me sale. Entonces pinta lo que te guste, hazlo por gusto no por obligación y siga haciéndo lo hasta que te salga o hasta ya no puedas”.

Si le interesa apoyar a Rebeca Cuevas Rosas, puede encontrar piezas originales, tarjetas y calcomanías a la venta en La Ciendita. También puede encontrar tarjetas en el Wiyot Cultural Center, el Da Gou Rou Lowi’ Cultural Center en Eureka. Adicionalmente, puede contactar a Rebecca a través de Instagram @apatsicua para consultas sobre compras.

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