Crítica de la película: “Turning Red” 

Traducido por Desiree Osornio

La nueva película de Pixar “Turning Red” se estrenó el 11 de marzo en Disney+ y está dirigida por Domee Shi, que anteriormente dirigió el cortometraje “Bao”. Interpretada por Rosalie Chang como Meilin “Mei” Lee y Sandra Oh como Ming Lee, la película de animación explora los dolores del crecimiento, el trauma generacional y las bandas de chicos. 

“La gente tiene todo tipo de lados”, dice Jin, el padre de Meilin.  “Y algunos lados son desordenados. No se trata de apartar lo malo. Se trata de darle cabida, de vivir con ello”.

La película está ambientada en Toronto, Canadá, en 2002, siguiendo a Mei, una niña china-canadiense de 13 años. Ayuda en el templo de su familia y es una estudiante de sobresaliente. El enamoramiento de Devon, un vendedor de 17 años, provoca un incidente en el que su madre se enfrenta al chico y hace una escena. Mei pronto descubre que puede convertirse en un panda roja cuando experimenta emociones muy intensas. Sus padres la confunden con su primera menstruación, pero pronto se dan cuenta de que Mei se estaba convirtiendo en un panda roja debido a la bendición generacional de su antepasado, Sun Lee. 

La película se sintió como una carta de amor a las niñas preadolescentes y nuestras propias experiencias de la secundaria. Aunque esta película tiene aspectos y relaciones culturales que interesan a la comunidad asiática, en su conjunto es una historia de madurez con la que creo que todas las personas pueden identificarse. Es la primera película de animación que he visto en la que se habla de la menstruación, lo que me alegra que se mencione porque puede ser una parte aterradora del crecimiento y de la llegada a una nueva etapa en la vida de una persona joven.

Aunque la película está ambientada en los primeros años de la década de 2000, me pareció bastante interesante pensar en cómo podría haber sido ser un preadolescente cuando la tecnología y las redes sociales no eran tan prominentes como ahora. En lo que respecta a las bandas de chicos, los CD y el hecho de que Mei y sus amigos pasarán por una fase de banda de chicos, la película me trajo mucha nostalgia y vergüenza. 

El aspecto del panda rojo y el hecho de que Mei se sintiera presionada por su familia me pareció realista, con una sensación de realismo mágico añadida. A lo largo de la película, los elementos mágicos son una parte natural del ambiente realista. Por supuesto, se trata de una película de Pixar, pero me conmovió la parte en la que Mei guía a su madre por el bosque de bambú en las diferentes etapas de su vida. En cierto modo, esta escena de la película era la superación del trauma generacional de la perfección juntos y mi esperanza es que ellas también se curen. Para quienes no lo sepan, las personas de ascendencia asiática sufren la presión de hacer que su familia se sienta orgullosa, la presión de sacar buenas calificaciones y de ir a la escuela, y de no mostrar ningún indicio de dificultad, lo que en cierto sentido es ser perfecto. 

Puedo entender que mucha gente probablemente no se sienta identificada con esta película, ya que parece que el público al que iba dirigida era el de los descendientes asiáticos y las jóvenes pre adolescentes. Pero espero que encuentren la película bastante divertida y agradable como la encontré yo.

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