“Wicked: For Good” es perversamente político
traducido por Maryanne Casas-Perez
Foto de Wicked sitio web de la película
“Wicked: For Good”, con Cynthia Erivo y Ariana Grande, es la continuación de la película estrenada el pasado noviembre. Para ser sincera, nunca fui una gran fanática de los musicales, ni sabía muy bien qué esperar de Wicked, un favorito de culto. Wicked parte uno fue increíble y estuvo llena de alegorías políticas muy relevantes para el clima político actual. Me decepcionó enterarme de que tenía que esperar un año entero para la segunda parte, pero aun así marqué la fecha en mi calendario y, por fin, llegó el 21 de noviembre.
La película sigue el viaje de Glinda y Elphaba después de descubrir la verdad sobre las habilidades del Mago. Ambas soñaban con trabajar a su lado, pero al descubrir la verdad sobre su participación en el desplazamiento y la discriminación de los animales en Oz, cada una tomó caminos distintos.
En la primera parte, aprendemos que el Mago es un fascista y un fraude. Promueve la corrupción, aboga por la subyugación de las personas y utiliza el lenguaje y la propaganda para crear miedo y mantener el poder de una manera muy similar a nuestro actual presidente. Wicked es sumamente política y aborda temas importantes de una forma accesible para que la gente los pueda entender.
Glinda proviene de riqueza generacional y ha vivido una vida muy protegida. Aunque entendía y creía que lo que estaba ocurriendo con los animales no estaba bien, estaba dispuesta a conformarse en lugar de trabajar para cambiar el sistema del cual se beneficiaba. Mientras los animales seguían encerrados y despojados de sus derechos, Glinda practicaba pequeños actos de resistencia, aunque estos aún tenían un costo para otros. Glinda elige quedarse y trabajar dentro del sistema, enfatizando la idea de que, aunque muchas personas quieren un cambio, no hacen nada para luchar por él. Glinda prefiere ser percibida como “buena” antes que realmente hacer el bien.
Elphaba es todo lo contrario: es abolicionista, rechaza completamente el sistema y lucha por la igualdad denunciando y trabajando para abolirlo por completo. A lo largo de su vida, Elphaba ha enfrentado discriminación constante por su piel verde. En ambas películas es tratada como “la otra,” incluso por su propia familia debido a su apariencia. Cuando se rebeló contra el Mago, usó lenguaje y propaganda para hacerla ver malvada y deshumanizarla. Su enfoque era interseccional, entendiendo que nadie es libre hasta que todos lo sean. Si un grupo puede ser oprimido, todos pueden serlo. Elphaba creía en la igualdad a expensas de nadie, y entendía que, aunque todos la odiaran, estaba dispuesta a soportarlo por el bien común.
A lo largo de la película vemos distintas formas de resistencia y activismo en Oz, y lo que realmente significa ser bueno. Esta película es más que Glinda, la popular, y Elphaba, la marginada, resolviendo sus diferencias y haciéndose amigas. La película demuestra el poder del lenguaje, la propaganda y refleja el mundo actual. Demuestra cómo nos convertimos en reflejos de nuestros seres queridos y aprendemos unos de otros.
Esta película, aunque a veces acelerada, deja al espectador con la pregunta: ¿la bondad se construye a partir de la capacidad de conformarse con las normas sociales, o del deseo de crear un cambio positivo?

