La cooperativa local latine Aquilli Metzli presenta su masa en el mercado de agricultores
Traducido por Hortencia López
Quince meses después de sembrar las primeras semillas, la cooperativa local latine Aquilli Metzli comenzó a vender sus productos agrícolas en el mercado de Arcata Plaza el 11 de abril. La cooperativa cosecha una variedad de productos agrícolas en todo Humboldt, siguiendo prácticas indígenas con especial atención al maíz para la creación de masa.
Jatha Gonzalez Lum pasó su primer mercado vendiendo masa junto a Aquilli Metzli durante su segundo turno de participación. Ver crecer las semillas que ella plantó hasta convertirse en el maíz que ahora está en manos de la comunidad fue un momento de paz.
“El año pasado estuve allí plantándolo, cosechándolo y estando ahí durante casi todo el proceso del maíz convirtiéndose en masa”, dijo González Lum. “Es una experiencia catártica”.
Aquilli Metzli se formó en el verano de 2025 y desde entonces se ha consolidado como una fuente local para que la comunidad practique la soberanía alimentaria siguiendo las prácticas indígenas de su cultura. Al mismo tiempo que contribuyen a la comunidad, sus miembros también se benefician a sí mismos.
“Me ha encantado ver cómo nuestra organización apoya a la comunidad y la comunidad que ha surgido gracias a ella; es algo maravilloso”, dijo Gabriel Salazar, miembro de la organización. “Somos como una gran familia que se cuida mutuamente y trabaja por el objetivo común de la soberanía alimentaria”.
Miembro Steve Lowe comentó que el cultivo de maíz y la producción de masa fueron el primer paso para lograr su objetivo de ofrecer a la comunidad una muestra de sus diversas culturas. La cooperativa espera ampliar su producción con tortillas y otros productos que apasionan a sus miembros.
“Esta es nuestra forma de acercarnos directamente a la comunidad ahora que tenemos un espacio y podemos elaborar y vender productos alimenticios”, dijo Lowe.
Salazar se siente empoderado gracias a su trabajo con Aquilli Metzli y al ver cómo la conexión profunda que nos une finalmente llega a toda la comunidad.
“Estamos reconstruyendo estos lazos culturales que se rompieron con nuestros ancestros y caminamos juntos por el buen camino, sabiendo que están orgullosos de nosotros. Es un grupo realmente inclusivo”, dijo Salazar. “Hay personas de todos los colores, etnias e identidades de género; muchísimas personas diferentes. Nuestra comunidad es un hermoso arcoíris de personas”.

