ADPI+MENA contrata a su primer coordinador y pasa a ser un centro cultural en el campus
Escrito por Carmen Ruiz Fernández
A partir de este semestre, la organización Asiática, Desi, Isleña del Pacífico, de Oriente Medio, y Norteafricana (ADPI+MENA) se ha convertido oficialmente en un centro cultural tras la contratación de su primer coordinador.
Después de abogar por muchos años, ADPI+MENA recibió reconocimiento oficial en 2025 a través de una subvención del California State University, permitiendo a la organización expandir sus recursos y contratar un coordinador para apoyar su transición hacia un centro cultural. Povheng Heng Yam, el nuevo coordinador, dijo que esta posición tiene un significado personal.
“Solía ser parte del personal estudiantil, así que ser el primer coordinador es algo de lo que me siento muy orgulloso”, dijo Heng. “Nos llevó más de dos décadas convertirnos en un centro y tener un coordinador para apoyarlo, así que me parece algo increíble”.
Con la posición de coordinador ocupada, ADPI+MENA pondrá un mayor énfasis en el apoyo académico a los estudiantes. Heng está introduciendo un programa de cuatro años estructurado llamado ADPI+MENA Scholar Program. Actualmente, el programa se encuentra en fase piloto y está previsto que se lance oficialmente el próximo semestre. Este programa se enfocará en el apoyo socio-cultural, académico y profesional.
“No tuvimos realmente oportunidad de enfocarnos más en cómo apoyamos a los estudiantes académicamente”, dijo Heng. “¿Cómo les ayudamos a que se gradúen más rápido? ¿Cómo les mantenemos en el campus? Con las responsabilidades de esta posición, ahora soy capaz de pasar más tiempo desarrollando eso”.
Antes de recibir un coordinador, ADPI+MENA funcionaba de forma híbrida, entre un club y un centro, mayoritariamente organizando eventos como el Lunar New Year y la celebración del Mid-Autumn Festival. El primer nombre documentado que tuvieron fué ASA, la Alianza Estudiantil Asiática, en el año 2000, que fué cuando se formó este club. Más tarde cambió a llamarse APASA, la Alianza Estudiantil Pacifico Americana, en el 2001, y después a APIC, APASA+Comunidad Pacifico Asiática, en el 2008. Luego en el 2017 pasó a ser ADPIC, Colectivo Asiático, Desi, Isleño del Pacífico, y finalmente en 2023 recibió su actual nombre, ADPI+MENA.
Primero, ellos hacían reuniones en diferentes sitios libres por el campus o en el centro multicultural, llamado Balabanis house. Sin embargo, en 2021 comenzó la abogacía por tener un espacio físico, y fué así como un año después, en 2022, obtuvieron acceso a Nelson Hall 215 y 216, con apoyo y donaciones de otros centros para amueblar el lugar.
Después de que Ravin Craig, la decana interina de estudiantes, aplicara por una subvención de la CSU, el centro recibió aproximadamente $360,000 de financiamiento. Esto hizo posible el establecimiento del centro ADPI+MENA, así como formar parte de los Centros para la Excelencia Académica y Profesional Inclusiva.
Paul Michael Leonardo Atienza, profesor asistente en Estudios Críticos de Raza, Género y Sexualidad, se ofreció como voluntario empezando el semestre de otoño de 2022 para ser un asesor para ADPI+MENA cuando este era todavía un club de estudiantes.
“Solicitamos esto y estamos trabajando con cada uno de los diferentes coordinadores de otros programas para apoyar las necesidades de asesoramiento de este grupo en particular”, dijo Atienza. “Ahora que soy oficialmente miembro del cuerpo docente de asesoría, me piden más a menudo que ayude a co-crear programas como el programa de becarios que Heng había mencionado”.
Para Sean Masuda, jefe del personal estudiantil en ADPI+MENA y estudiante de tercer año en ingeniería mecánica, esto es más que un centro cultural, ya que proporciona un sentido de comunidad a los estudiantes pertenecientes a minorías en el campus. Masuda dijo que a pesar de la falta de diversidad, espacios como este centro cultural son esenciales para que los estudiantes conecten y compartan sus culturas.
Con la llegada de un nuevo coordinador, cree que la organización será capaz de expandir su enfoque e impacto.
“Creo que esto nos va a ayudar mucho”, dijo Masuda. “Anteriormente operábamos sin ningún coordinador, y mientras transitábamos de ser un club a un centro cultural, que es lo que somos ahora, el coordinador nos ayudará con las operaciones financieras, así como llevar a cabo programas y proveer recursos para los estudiantes”.

